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Adrián Solano

Cheesecake de coco y galleta Lotus

Índice

Cheesecake de coco y Lotus

Para aquellos de mente intrépida, seres eternamente pensantes en los mares del lejano Caribe y en los frutos que caen con gloria bendita de los árboles frutales de aquel llamado paraíso, esta es vuestra cheesecake. Si adoráis el coco hasta tal punto que, de estar en una isla desierta, no dudaríais en apodarlo Viernes, aquí tenéis vuestro pastel. Si, además de esta pasión indomable por las frutas del Caribe, sentís una devoción loca por esas galletitas que os ponen con los cafés y que tienen un gusto irresistible a especias nórdicas, aquí está… Llegados a este punto me estoy quedando sin sustantivos precedidos de determinantes posesivos, así que será mejor que corte de una vez esta disertación deslucida sobre las pasiones de la persona moderna y me centre en la receta. Antes de ello, no obstante, permitidme mostraros con mis próximas palabras no más que una pequeña pista del valor gustativo de esta humilde cheesecake. Como os he dicho, si os gusta el coco, y además esas galletas especiadas llamadas Especuloos, este pastel consigue aunar los dos sabores sin excesos ni empalagamientos, para que, como aquellos cocos caídos de los árboles del caribe, os deje la cabeza loca. 

La inspiración para esta receta no es otra que una de mis primas porque, sí, al contrario que muchos de los ávidos lectores de Crusoe, yo no necesito un Viernes en mi vida, la tengo a ella. Desde este lejano paraje de los campos del «Internete», aquí tienes tu pastel, con todo mi cariño, pa’ ti, Marina.   

Cantidad

Tiempo de elaboración

Composición de la tarta

Ingredientes

Elaboración

Base de galleta

    1. Machacamos bien las galletas.
    2. Las mezclamos con la mantequilla.
    3. Extendemos esta masa en la base y las paredes del molde. Cuando la tenemos extendida, apretamos con el culo de un bote de cristal para que quede compacta y de grosor uniforme. 

Mezcla de cheesecake:

    1. Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
    2. Necesitaremos un molde desmontable ligeramente engrasado con mantequilla derretida o espray desmoldante. 
    3. Batimos el queso con el azúcar con varillas manuales o en amasadora a alta velocidad hasta que obtengamos una mezcla muy cremosa y blanqueada. Es preferible utilizar un queso crema diferente al Philadelphia porque este se licúa al batir. Si no encontráis otro, batidlo a baja velocidad y tan solo hasta que se integren los dos ingredientes. 
    4. Añadimos el huevo poco a poco, de uno en uno hasta que se integre cada uno. 
    5. Incorporamos los secos. 
    6. Añadimos los líquidos. 
    7. Por último, un buen chorro de licor de coco. No os preocupéis el alcohol se evaporará en el horno. 
    8. Disponemos esta mezcla encima de la base de galleta y horneamos a 180ºC durante 40 inutos o hasta que la masa sufle, pero esté temblorosa en el centro y al pinchar con un cuchillo este salga manchado. 
    9. Dejamos en nevera un mínimo de 12 horas. 

Al día siguiente, preparamos la crema de queso:

    1. Batimos muy bien la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee y obtengamos una mezcla espumosa y cremosa. 
    2. Incorporamos poco a poco el queso y la leche, procurando no batir demasiado. Ba

Acabado del pastel

  1. Hacemos un glaseado a base de azúcar glas y licor de coco. Lo ideal es colocar una buena cantidad de azucar tamizado en un bol e ir añadiendo el líquido mientras mezclamos con unas varillas o una espátula hasta obtener la textura deseada.
  2. Vertemos el glaseado sobre el pastel con ayuda de una cuchara para controlar la caída. 
  3. En el medio del pastel, colocamos una cantidad de crema de Lotus y la extendemos con una cuchara. Alrededor, con ayuda de una manga con boquilla de estrella, escudillamos montículos de crema de queso y decoramos con coco deshidratado y unos bombones Rafaello. 

Conservación

La tarta aguanta unos 3 días en la nevera.

Pastel Lucía

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Pastel Lucía de limón, frambuesas y queso

Más allá de una diversidad apabullante de aromas y sabores, guardo pocos recuerdos de mi infancia, pero hay uno que guardo con celo posesivo entre los recovecos de mi otrora adormecida mente. Recuerdo la luz cálida que teñía nuestros cabellos, la tierna tierra que pisaban nuestros pequeños pies y el murete que separaba nuestro aislado mundo del de los otros niños, pero sobre todo te recuerdo a ti, Lucía, mi tierna y eterna amiga. Recuerdo también esa sonrisa inquieta, esa mirada encendida de sueños, que ve mucho más allá que la mayoría, que atesora con delicada sensibilidad todo aquello que mira, que te hace sentir especial de un solo vistazo. La recuerdo porque todavía la veo cuando todavía hoy te miro. La vida me ha regalado una amistad fuerte y poderosa que sobrevive como aquel recuerdo que con tanto cariño atesoro. Porque me tendiste la mano en aquella eternidad de dolor y mente dormida, porque percibo tu alegría al saber de la mía, porque te lo mereces, amiga, este pastel y estas palabras llevarán siempre tu nombre. 

Cantidad

Tiempo de elaboración

Composición de la tarta

Ingredientes

Elaboración

Bizcochos de limón

    1. Precalentamos el horno a 170ºC con calor arriba y abajo. 
    2. Mezclamos primero la mantequilla con los secos y media parte de ralladura hasta conseguir una textura arenosa. Añadimos el buttermilk batido con los huevos y el resto de la ralladura, en dos partes. 
    3. Disponemos la masa en tres moldes de 20cm de diámetro engrasados y forrados en la base con papel de horno. 
    4. Horneamos a 170ºC. El tiempo depende del molde. En mi caso, usando los 3 moldes, tardó 20’ justos. 
    5. Fuera del horno, desmoldamos los bizcochos sobre una rejilla y dejamos enfriar.

Relleno de Lemon Curd:  

    1. Ponemos a hidratar la gelatina en agua helada. 
    2. En un cuenco dispuesto al baño maría, batimos todos los ingredientes excepto la gelatina y la mantequilla. Llevamos a 82° sin dejar de batir (esto también se puede hacer en Thermomix: 8 minutos / 85°C / vel. 3.5). Una vez alcanzada la temperatura, escurrimos la gelatina y la incorporamos con movimientos envolventes. 
    3. Esperamos a que la crema llegue a 40°C y entonces añadimos la mantequilla (preferiblemente con una amasadora, ya sea de mano o de pie). Ponemos la crema en una manga pastelera y reservamos en nevera para que la gelatina actúe. 
    4. Si os sobra, podéis congelarlo sin problema, dentro de un tupper hermético. ¡Aguanta mucho!

Crema de queso:

    1. Batir muy bien la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee y obtengamos una mezcla espumosa y cremosa. Añadir el queso y batir lo justo para que se integre. 

Montaje de la tarta

    1. Una vez fríos, nivelamos los bizcochos con ayuda de una lira o un cuchillo. Con esto conseguiremos que el pastel nos quede perfectamente recto y con bizcochos del mismo tamaño, para obtener un corte perfecto. 
    2. Colocamos el bizcocho más imperfecto en la parte de abajo. Con una manga pastelera con boquilla lisa, formamos un dique de crema de queso en el borde. Esto hará que la frambuesa no salga del relleno, afeando la cobertura. 
    3. Dentro del dique, ponemos frambuesas picadas y, justo encima, el lemon curd. 
    4. Cubrimos el primer bizcocho con el siguiente y seguimos el mismo procedimiento. 
    5. Una vez tenemos los tres bizcochos, los llevamos a la nevera para que se asienten bien con el relleno. Lo dejamos una media hora. 
    6. Sacamos de la nevera y cubrimos el pastel con una capa fina de crema de queso. Esta es la capa tapa migas, que requiere de nuevo de frío para aislar la miga de la siguiente capa de crema. Para ello, volvemos a llevar el pastel a la nevera otra media hora. 
    7. Para acabar, cubrimos la tarta con una capa gruesa de crema, alisando la superficie con ayuda de una espátula.

Acabado

  1. Hacemos un glaseado a base de azúcar, zumo de limón, una mora y una frambuesa machacadas (para darle color). Simplemente mezclamos la fruta con el zumo de limón y, a parte en un bol, tamizamos el azúcar glass. Iremos vertiendo el zumo poco a poco sobre el azúcar hasta obtener la textura deseada. 
  2. Vertemos el glaseado sobre el pastel con ayuda de una cuchara para controlar la caída. 
  3. Decoramos con lemon curd, con una boquilla de estrella y, sobre esta, disponemos más frambuesas partidas por la mitad. Rallamos limón y lima para dar un toque de color y aroma y, ¡listo! 

Conservación

La tarta aguanta unos 3 días en la nevera.